Bacará Americano

Sin importar el número de jugadores sentados en la mesa, el “dealer” reparte solo dos manos: una al banquero y otra al jugador. Usted debe de apostarle al resultado del juego, intentando adivinar cual de las manos obtendrá la puntuación mas cercana a 9. Usted tiene la oportunidad de apostarle a cualquier mano, o a un empate.
Al inicio de la partida, antes de que las cartas sean repartidas, todos los jugadores hacen sus apuestas, eligiendo cualquier monto dentro de los límites de la mesa. De esa manera usted puede apostarle al gane del jugador o del banquero o al empate.
El bacará es jugado con 6 u 8 mazos de cartas. El “dealer” baraja las cartas y las coloca en el sitio llamado “zapato”, el cual es de hecho un espacio especial. El “zapato” es pasado de un jugador hacia otro en dirección opuesta a las flechas del reloj, y cada uno de ellos cumple la función de “dealer”; en otras palabras, cada persona puede cumplir la función de jugador o de banquero. Este rasgo del bacará puede asustar un poco a los jugadores, especialmente a los novatos, pero no hay de que preocuparse, porque hay un presentador en cualquier mesa, que le ayudará en cualquier situación. Además, usted puede simplemente pasar el “zapato” al siguiente jugador en caso de que no querer que le repartan cartas. Una persona reparte las cartas nuevamente si la mano del banquero gana.
La persona que se queda con el “zapato” es el banquero, pero no hay ningún riesgo extra, usted continúa teniendo la posibilidad de elegir a que mano apostarle, en otras palabras, si usted es el banquero puede apostarle a la mano del jugador. Cuando el juego inicia, cuatro cartas son repartidas, todas ellas con las caras hacia abajo. Las primera carta forma la mano del jugador. Las cartas del jugador cumpliendo la función de “dealer”, son pasadas hacia la persona que hizo la apuesta mayor a la mano del jugador. La segunda carta es repartida al banquero, el cual se encuentra cerca del “zapato”. La tercera carta es para el jugador y la cuarta para el banquero.
El jugador que hizo la mayor apuesta sobre la mano del jugador, tiene dos cartas, luego de mirarlas, se las pasa al “dealer”. El “dealer” anuncia los valores de las cartas y las pone en un área especial sobre la mesa. Después, la persona que le hizo la mayor apuesta a la mano del banquero, hace lo mismo.
Si alguna mano tiene una puntuación de 8 o 9, se le llama “neutral” y las cartas extra no son repartidas; caso opuesto el “dealer” pregunta a los jugadores si es necesario repartir una tercera carta (depende del valor de la mano y de las reglas del casino).
De hecho, lo único que se necesita para jugar bacará, es hacer una apuesta, luego de haber hecho eso, es imposible influenciar sobre el transcurso del juego y no se puede tomar ninguna decisión. Todo pasa de acuerdo a las reglas del juego.
El “dealer” compara las puntuaciones (de las dos o tres cartas) del jugador y del banquero y declara el resultado de la partida, que mano ha ganado. La mano con la puntuación mas cercana a 9 gana. En caso de haber un empate, el “dealer” regresa las apuestas hechas a las manos del jugador y del banquero.
El bacará es un juego con oportunidades reales, sus victorias y pérdidas dependen exclusivamente de su buena suerte. Es fácil de jugar y deleitarse de la simplicidad de este juego, es un gran juego de azar para los novatos, ya que no requiere habilidades o conocimientos especiales.